Fuerza Ciudadana, fuerza del cambio Caribe, a través de un comunicado mostró la preocupación y rechazo al trato discriminatorio que el Gobierno nacional ha tenido con el departamento del Magdalena, en la pírrica asignación del número de vacunas para iniciar el proceso de inmunización contra el Covid-19 en el territorio.
Lo consideran una actitud inhumana del Gobierno, ya que pone en serio peligro la vida de cientos de ciudadanos. Asimismo, la organización apoya y acompaña la indignación del gobernador del Magdalena Carlos Caicedo y del pueblo del Magdalena.
Para nadie es un secreto en el Magdalena el papel que ha jugado el senador del Centro Democrático, Honorio Miguel Henríquez Pinedo, en la gestión de la salud del Departamento.
En primer lugar, en la intervención del Hospital Alejandro Prospero Reverend, de Santa Marta en el 2019, en el periodo de usurpación por parte de Andrés Rugeles, y después junto con el subjudice Eduardo Pulgar, fueron protagonistas, además, de la intervención del Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche por parte del cuestionado Superintendente de Salud, Fabio Aristizabal, quien se prestó para ambas intervenciones.
Esta última se produjo en medio de la crisis sanitaria que comenzaba a vivir el país en el 2020, justo en el momento que dicho hospital iniciaba su proceso de recuperación bajo la administración departamental liderada por el gobernador Carlos Caicedo.
En segundo término, según lo señalan los diferentes medios de comunicación regional, el Senador Henríquez realizó lobby ante el Ministerio de Salud y Protección Social para reducir el número de vacunas asignadas al Departamento por parte del Gobierno Nacional. Esta actitud sobrepasa los límites éticos y humanos de respeto a la dignidad de la ciudadanía magdalenense como nunca se había visto, y evidencia, además, que para el gobierno y sus amigos es más importante afectar la gestión del gobernador Carlos Caicedo que salvar vidas.
Lo antes señalado no sólo denota el criterio clientelista de la tradicional forma de hacer la política por parte de los clanes regionales, sino que evidencia sus verdaderos intereses. Así, para ellos es más importante que el Gobernador Carlos Caicedo no muestre logros en su gestión, que contribuir ellos a que el departamento salga del deshonroso cuarto (4) lugar en pobreza monetaria y séptimo en pobreza multidimensional donde esos mismos clanes lo han situado por su corrupción y desidia administrativa.
Hoy, quienes verdaderamente se sienten perseguidos por el senador Honorio Henríquez por sus actos atentatorios contra la vida y ese desprecio frente al otro como sujeto social de derechos, somos los magdalenenses.
Frente a esta realidad, nuestra organización denuncia y condena de modo enérgico el trato discriminatorio y clientelar que el Gobierno Nacional ha dado al departamento en el reparto de las vacunas; asignándole sólo 930 a pesar de que el Magdalena tiene en su primera línea de defensa a 5.700 trabajadores de la salud que hoy se juegan la vida en medio de la crisis sanitaria.
Asimismo, conminamos al gobierno Nacional a qué explique cuál es el fundamento que anima este trato inaceptable y condenable. Frente a esto hacemos un llamado a la sociedad civil del Magdalena a tomar atenta nota acerca de quiénes son los que desde el congreso y el gobierno promueven prácticas clientelares y que socavan su dignidad.
De este modo, personas como el Senador Honorio Henríquez debe ser sancionado en las urnas por su comportamiento indecente y ajeno al ideal democrático y de búsqueda del Estado del bienestar.