Hoy se cumplen 102 años del natalicio de Alejo Durán, el ‘rey inmortal’

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Redacción: laregional.net-

El orgullo del municipio de El Paso y de Colombia, Gilberto Alejandro Durán Díaz, conocido popularmente como Alejo Durán, hoy estaría cumpliendo 102 años de vida. Un artista de talla mundial, sus historias que con sus anécdotas y canciones lo hacen digno de admiración.

Nació el 9 de febrero 1919 en el Paso, Cesar. Fue el segundo hijo de Nafer Donato Durán Mojica y Juana Francisca Díaz Villarreal, una cantadora de Tamboras nacida en La Jagua Ibirico y desplazada durante su infancia por los acontecimientos generados en la Guerra de los mil días.

Alejo tuvo su primer acercamiento con acordeón en la hacienda Santa Bárbara las Cabezas, donde su padre trabajaba como peón. Desde entonces su talento se convirtió en historia, la misma que hasta la fecha lo hace referente de la tradición oral de El Paso, es el ícono, el orgullo de su tierra y Colombia entera.

Representa toda una leyenda nacida en sus sabanas, hasta convertirse en un personaje de talla mundial. Su primera grabación fue en 1950 para el sello Atlántico de Barranquilla y allí incluyó el tema ‘Güepaje’, conocido después como La Trampa. Se le considera el mejor ejecutante del son en toda la historia, vocalista de acento profundo y nostálgico.

Compositor de estilo narrativo y costumbrista, con canciones en los cuatro aires, como Fidelina (son), 039 (Paseo), La mujer y la primavera (merengue) y Pedazo de Acordeón (puya). Compuso más de 300 obras registradas. Murió en Montería el 15 de noviembre de 1989, y dejó 24 hijos, varios de ellos continuadores de ese arte.

En una oportunidad, Jorge Drexler cantante y compositor uruguayo, recordado por haber compuesto canciones artistas internacionales como shakira y Alejandro Sanz, en entrevista con el diario El Heraldo de Barranquilla comentó su profunda admiración por el «Negro Alejo».

Decía que a su padre en Montevideo le llegaban los acetatos, los cuales cuidaba celosamente, creció escuchándolo, admiró esa voz rural, grave y cimarrona nacida en sábanas y playones, que era de admirar, al construir una obra tan basta y tan reconocida.

Alejo Durán fue hijo y nieto de músicos, precedido por procesos de estirpe fuerte de musicalidad negra, de grandes maestros que contribuyeron para que hoy la historia reconozca en el ‘Rey inmortal’, a toda una gesta plasmada en su obra.

Hoy 102 años después de su nacimiento, se le recuerda. Por las calles de su pueblo sus notas se escuchan en el aire como el amor, su vida es ejemplo de disciplina y constancia admirada por todos; por ello se espera se le dé cumplimiento a la ley 1860 o Ley Alejo Durán, que su estatua sea una realidad.

Que la escuela Alejo Durán retorne a su sitial de honor de otrora, que no muera su festival para que ese fuelle nostálgico de su pedazo de acordeón, solo salga el lamento de Alicia Adorada, que continúe desde El Paso hasta la sabana y de la sabana hasta el mundo entero. Que su obra se divulgue con fervor y se escriba en letras de oro.


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